SOMTOTS

Diseñar visitas turísticas para todos

Un hombre con síndrome de Down y otro acompañado de un perro guía visitan un paisaje volcánico. Imagen de MultiSignes.

Una veintena de guías y agentes turísticos de las comarcas de Girona han participado en las Jornadas sobre Accessibilidad y Turismo Universal celebradas en la Casa de Cultura de Girona. Han sido cuatro sesiones dedicadas a dar herramientas a los profesionales para diseñar visitas guiadas para todos, sea cual sea su condición.

La primera jornada se ha dedicado a conocer las necesidades de las personas con movilidad reducida; la segunda, las de las personas con sordera y sordoceguera; la tercera, las de las personas con ceguera, y la cuarta, las de las personas con discapacidad intelectual y psicosocial. Los ponentes de cada sesión han sido personas que viven la discapacidad en primera persona. Y, si bien cada colectivo tiene sus propias demandas, algunas de ellas son generales.

¿Qué hay que tener en cuenta?

En primer lugar, hay que tener en cuenta la accesibilidad de la ruta. Aunque pueda parecer muy obvio, no siempre se tiene en cuenta. Todo el mundo quiere vivir experiencias en primera persona y es necesario un entorno amable para hacerlo posible. Conocer el perfil de la audiencia nos ayudará a planificar correctamente la experiencia y a tener en cuenta las necesidades de la persona que nos visita. En los formularios previos de inscripción, así como en las conversaciones previas en caso de que la reserva se haga por teléfono, se puede incluir el apartado: “¿Tienes alguna necesidad específica?”.

En segundo lugar, hay que adaptar los materiales teniendo en cuenta las diferentes discapacidades. El uso de maquetas en 3D, por ejemplo, es útil para personas con discapacidad visual, pero también lo es para todo el mundo. Si hablamos de un edificio, seguro que a todos nos gusta percibir volúmenes y nuevas perspectivas.

Diferentes materiales en relieve y Braille para personas con discapacidad visual. Imagen de MultiSignes.
Diferentes materiales en relieve y Braille para personas con discapacidad visual. Imagen de MultiSignes.

En tercer lugar, hay que utilizar un lenguaje inclusivo y adecuado a la audiencia a la que nos dirigimos. Si nos dirigimos a personas con discapacidad intelectual, es importante utilizar frases cortas, concisas y sencillas. En caso de personas con discapacidad visual, en lugar de decir: “Si miráis hacia aquí, veréis…”, podemos decir: “A vuestra derecha, hay…”. Todos los públicos se van a beneficiar del uso de un lenguaje claro y de fácil comprensión.

En cuarto lugar, todos los colectivos destacan el interés por los estímulos sensoriales. Tocar, oler, sentir o probar, más allá de ver, enriquece las experiencias y las fija en la memoria.

En un aula de la Casa de Cultura de Girona, los ponentes de una de las sesiones. Imagen de MultiSignes.
En un aula de la Casa de Cultura de Girona, los ponentes de una de las sesiones. Imagen de MultiSignes.

Finalmente, es importante no infantilizar ni sobreproteger a las personas con discapacidad. Y hay que tener en cuenta que algunas discapacidades son invisibles. Casi una tercera parte de las personas con discapacidad tienen una discapacidad invisible, es decir, que no se identifica a primera vista. Evitarles tener que justificarse por su condición y tratar a todo el mundo con normalidad es el primer paso hacia el diseño de actividades para todos.