SOMTOTS

Inclusión laboral en el sector turístico de la Costa Brava

Una vista aérea de Lloret de Mar. Imagen de Lloret Turisme.

Cristina Marquès nació en Lloret de Mar hace 31 años y hace 11 que trabaja en Lloret Turisme. Su discapacidad intelectual no es obstáculo para realizar sus tareas diarias y tener ciertas responsabilidades, como preparar material turístico, registrar la correspondencia y destruir documentación sensible. Cristina nos cuenta que todas sus tareas le gustan, pero Anna Maynau puntualiza: “Hacer inventario le da mucha pereza”. Cristina asiente honestamente y se ríe.

Anna es la referente de Cristina. Supervisa sus tareas y le da apoyo para que desarrolle su actividad laboral con la mayor autonomía y estabilidad. Además, reciben el seguimiento de un educador de la Fundación ASTRID-21, que las visita cada dos meses.

En las oficinas de Lloret Turisme, Cristina, morena, con el pelo corto y gafas, está sentada en una butaca y mira sonriente a la cámara. Imagen de Lloret Turisme.
En las oficinas de Lloret Turisme, Cristina, morena, con el pelo corto y gafas, está sentada en una butaca y mira sonriente a la cámara. Imagen de Lloret Turisme.

Cristina es proactiva, tiene buen carácter y le gusta relacionarse con sus compañeros. Después de trabajar, asiste a clases de inglés y francés, una actividad que no ha dejado nunca porque, como dice, le permite “entender a los extranjeros que nos visitan”. Asegura que su experiencia laboral la ha ayudado “a ser más activa” y a tener más autonomía. Incluso ha nacido un nuevo proyecto de ello: Som capaços, una entidad formada por personas con discapacidad intelectual que organiza actividades para dar visibilidad al colectivo.

Cristina reclama más oportunidades para que personas como ella puedan trabajar y tener experiencia en el mundo laboral y en el sector turístico. Y Anna añade que las empresas deberían “abrir su mentalidad y romper con los estereotipos y los prejuicios”, una condición indispensable para explorar la riqueza de los equipos multicapacitados.

Enamorada de Lloret de Mar y comprometida con dar a conocer la población, Cristina nos propone visitar el camino de ronda, el Museo del Mar, las playas o los espacios naturales de los alrededores. Y cuando le preguntamos cuál es la joya de la corona, no duda ni un momento: “Los Jardines de Santa Clotilde”.

Dos personas ciegas palpan con las manos las míticas sirenas de bronce de los Jardines de Santa Clotilde. Imagen de Isabel Godoy.

Lloret Turisme trabaja por un turismo accesible e inclusivo. Para Anna, “está siendo un gran aprendizaje y tenemos muchas ganas de hacer cosas”. Por ejemplo, en la web de Lloret Turisme destaca un apartado dedicado al turismo sénior. “Debemos dejar de ver la discapacidad, porque todos tenemos límites”. Por ello, cuando crean actividades, intentan ser tan inclusivos como sea posible: “No pensamos la actividad para una familia ‘típica’, pensamos que la pareja puede ir en silla de ruedas o que puede haber un hijo con síndrome de Asperger”. Anna lo tiene claro: “Hay que trabajar de una manera transversal y hay que tener una mirada universal”.